lunes, 28 de mayo de 2012

Réquiem.



Quise despedirme de vos, pasado, con un beso en la frente y una sonrisa cálida. Llevarme el recuerdo imperturbable del encuentro y las noches robadas al tiempo.
Sin embargo me despido de vos, pasado, con un gris opaco y consternado que no llega a tristeza.
Por este presente y por todos los trozos de ese vos roto y quebrado en que te estás convirtiendo.
Vas dejando en el camino abandonados un reguero de fragmentos mientras se te llena el cuerpo de fantasmas.
Al que yo creí que eras, pasado, le dejo un beso en la frente antes de cerrar mis puertas de hierro para siempre y soplarle al viento tus cenizas.

sábado, 12 de mayo de 2012

Sueño.


No sólo te beso. Te convierto en extensión de mi boca.

No sólo te acaricio. Te dibujo en la piel con la llama de mis dedos.

No sólo te miro. Te creo a partir de mis ojos y te pinto de verde ideal.

No sólo te hablo. Te escucho y me refracto en los ecos de tu voz.

No sólo te hago un lugar. Te convierto en mi lugar para nada común.

No sólo te escribo. Te dibujo un caminito por entre las pecas de tu espalda.

Y más que solo palabras te regalaría en el tiempo un espacio.

(ahora solo falta que
sin saber cómo ni de qué manera
de pronto notes
que hoy escribí para vos
a partir de un sueño
de manos blancas
que nunca te voy a contar).






Nota curiosa: soñar con manos blancas, limpias, cuidadas significa sentimientos constantes, sinceridad, lealtad.