sábado, 28 de abril de 2012

La creación.


Tomó un pincel y le pintó un universo propio, creado y diseñado exclusivamente.
Tomó palabras y le escribió un mundo nuevo donde fuera  protagonista.
Tomó toda su ternura y le hizo un refugio entre sus brazos para contenerlo.
Tomó una fantasía y lo convirtió en su héroe épico.
No le hizo el amor, le hizo un amor. 
A su medida.
Un pequeño enorme acto
del pequeño dios
que es un ser humano.

5 comentarios:

Claire dijo...

Me hiciste llorar.
Con palabras chiquitas y por eso capaces de filtrarse por los resquicios más íntimos de una persona.
O dos.-

Eva dijo...

Belleza pura, dulzura de esa que se te cuela bonito en una tarde cualquiera y no necesitás más, con eso alcanza y sobra. A mi medida.

La quiero. Eso también lo sabe.

Luc Arrabal dijo...

Hola Noelle,
Lo imperdonable de crear no es no saber lo que se crea. Lo imperdonable de creer es que se trate de algo increíble.
Lo in-creable no tiene perdón sobre todo cuando se cree necesario o urgente, como lo esto que se crea aquí y ahora.
saludos
Luciano

Noelle E.B dijo...

Gracias Claire y Eva. Las quiero.

Y gracias Luciano que siempre lee y deja un lindo mensajito :)

Besos y abrazo.

Anónimo dijo...

Bueno y breve. Dos veces.